César Monterroso, acosador

Un nuevo personaje señalado por acoso sexual, y que está vinculado a la PUCP, aparece en la página de Facebook “Profesores Acosadores Peruanos”. Tal como lo señala la publicación del pasado 6 de octubre, César Monterroso, conocido por su trayectoria laboral en la Pamer Academias y en la PUCP, sea como docente y jefe de práctica, ha sido señalado en un extenso testimonio por una joven, que fue su alumna en el pasado, y que ha decidido permanecer en el anonimato, por protección.

La víctima conoció a César Monterroso en la academia Pamer. En ese momento tenía dieciséis años. Desde un principio le pareció que este tenía un aire intimidante que no precisaba si era por su sentido del humor (peculiar, por cierto) o por sentirse superior a los alumnos en materia intelectual.

De la nada, cierto día, César Monterroso se acercó a la futura víctima de acoso. Inició una conversación preguntándole su nombre y en qué trabajaba su madre. La alumna respondió que era costurera y que aprendía a realizar trabajos de lencería. El profesor le miró de una manera incómoda para la alumna; luego le preguntó si ella era la modelo y dijo: “no dudo que te quede todo muy bonito”. César Monterroso quedó mirándole los pechos; la víctima se sintió asqueada. El profesor acosador buscaba —desde ese día— cualquier oportunidad para una conversación con la víctima.

A raíz de esto la víctima empezó a tener miedo de César Monterroso. Como respuesta a sus acosos, esta buscaba sentarse en diferentes lugares del aula y junto a otras chicas. La alumna no llegó a hablar de esto con sus padres, pero sí con el tutor del aula. Este le respondió que se estaba equivocando, juzgándolo mal, que César Monterroso era un tipo serio con su trabajo. Por cierto, el tutor le aconsejó que si la conducta seguía ella misma debía ponerle un límite para que no la moleste más. La víctima, por miedo, no pudo hacerlo.

Luego, cuando la víctima ingresó a la PUCP, pensó que podía estar a salvo, pero fue un error. Empezó a encontrarse con César Monterroso en múltiples oportunidades. La alumna recurría a cambiar sus rutas de tránsito en el campus universitario, pero no siempre conseguía evadir a César Monterroso.

Cierta vez, la víctima, junto a un amigo suyo, se vieron en la necesidad de contratar a César Monterroso para una asesoría académica; lo eligieron porque de todas las opciones era la más asequible al bolsillo. Vale mencionar que en esta ocasión César Monterroso no ocupaba el rol de jefe de práctica (en ese momento no estaba contratado por la universidad) sino que brindaba sus servicios de asesoría académica —independientemente de la PUCP— en base a sus conocimientos en la materia, dada su experiencia laboral, y con un costo en dinero para estos alumnos.

César Monterroso se comportó profesionalmente durante la asesoría hasta que la joven estudiante se quedó sola, su amigo tenía que atender otros asuntos. En ese momento, la joven empezó a temblar de miedo. César Monterroso la tomó de la mano y le dijo: “te dejaré ir, pero dime ¿por qué tiemblas tanto? Toda la asesoría has estado así. ¿Te doy miedo? Mientras el acosador le sonreía maliciosamente, la chica quedó asustada temiendo de que César Monterroso le hiciera daño. La víctima añade que el asesor continuó sonriéndole con ese aire malicioso, como disfrutando de ver a su víctima sufrir.

La joven alumna pagó por la asesoría, cogió sus cosas y se fue. Según cuenta, dentro del campus de la PUCP ha cruzado caminos con César Monterroso un par de veces o más y este siempre le sonríe de ese modo malicioso que le causa terror.

Los actos en los que César Monterroso ha incurrido no serían nada extraño al interior de un local de Pamer Academias. En el post, los propios exalumnos revelaron casos de otros profesores y tutores que repetían conductas hacia las alumnas que se pueden describir como casos de acoso; también mencionaron que algunos profesores o tutores —mayores de edad— iniciaban relaciones sentimentales con alumnas menores de edad en la mencionada academia.

Desde varios años existe un vínculo de doble sentido entre Pamer y la PUCP. Muchos alumnos de la PUCP hicieron su etapa de preparación preuniversitaria en Pamer: como también, algunos estudiantes PUCP retornan a Pamer para trabajar, sea temporalmente o por un periodo más dilatado. Sería bueno que esta relación y esos vínculos sean revisados más cuidadosamente a fin de evitar casos como el de César Monterroso.

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