Danilo Tapia, sus crímenes y sus protectores

Otro caso sucedido al interior de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) en el cual —de modo negativo— se mezclan el amor, el sexo, y la relación alumna-profesor es el caso del profesor Danilo Tapia. Filósofo de formación universitaria, es profesor del curso de Ética en Estudios Generales Letras. El testimonio que presentamos a continuación corresponde a una alumna. Su identidad permanece en secreto y su historia fue recogida por la página de Facebook “Profesores Acosadores Peruanos”.

De acuerdo con las palabras de la agraviada, Danilo Tapia fue su profesor de Ética cuando tenía ella tenía 19 años y él 31. En un principio había un buen trato entre ellos y, al final del ciclo, Danilo Tapia la invitó a almorzar. Aquella vez, el profesor de Ética solía tocarle constantemente el rostro, el cabello, los hombros e intentó besarla.

En un principio, la víctima se sintió incómoda pero no lo vio como algo alarmante. Después de varios meses ambos empezaron a tener sexo; sin embargo, Danilo Tapia la buscaba para tener relaciones sexuales y luego desaparecía sin mayores explicaciones, pero cuando la víctima deseaba alejarse el profesor de Ética buscaba a su exalumna insistentemente.

Este tipo de relación duró alrededor de cuatro años y, dice la víctima, fue una relación dañina ya que sufrió mucho maltrato y al mismo tiempo Danilo Tapia mantenía una relación con otra chica. El día que la víctima quiso poner fin a esta relación, Danilo Tapia le pidió que sea su enamorada. Unos meses después la alumna puso fin a la relación ya que, según el profesor, ella “reclamaba demasiado” a pesar de que él tenía desplantes en la relación.

Tiempo después, gracias a los amigos en común, descubrió que Danilo Tapia había hecho lo mismo con otras exalumnas, es decir la dinámica de tener sexo y luego desaparecer. Incluso, afirma la víctima, llegó a conocer a otra chica que había sufrido el mismo trato. Con dos meses de terapia entendió que ella había sido parte de una relación abusiva. Según cuenta la víctima, cierta vez Danilo Tapia la dejó encerrada en su departamento y se fue a un cumpleaños.

La víctima cuenta que Danilo Tapia sigue incurriendo en estas conductas, e incluso con una menor de edad. Su modus operandi es aparentar ser compresivo y amigable, pero es falso, manipulador e involucra a una segunda chica en sus relaciones, siempre.

Según la víctima, todas las chicas que conoció, y que tuvieron una relación con Danilo Tapia, han acabado muy afectadas. La víctima cuenta, además, que al finalizar la relación su autoestima estaba por los suelos, sentía que solo era un pedazo de carne y que merecía ser tratada de esa manera. Hoy, la víctima reconoce que Danilo Tapia abuso de ella usando su poder, posición y experiencia.

Finalmente, la víctima señala que Danilo Tapia cuenta con una buena reputación en Estudios Generales Letras y que es necesario que se sepa que este profesor aprovecha su posición para manipular a las estudiantes que desea a fin de convertirlas en sus juguetes sexuales.

 

Sus protectores

Recientemente, una vez más, la página de Facebook “Profesores Acosadores Peruanos” recibió información sobre un intento a cargo de varios y reputados profesores del Departamento de Filosofía de la PUCP para favorecer a Danilo Tapia en el proceso que sigue por una denuncia de acoso sexual.

Lamentablemente, no tenemos conocimiento si el testimonio relatado líneas arriba es aquel que ha llevado a Danilo Tapia al proceso, o si bien este proceso responde a la acusación de otra alumna. Como sabemos, Danilo Tapia solía aprovecharse sexualmente de más de una alumna al mismo tiempo.

La página “Profesores Acosadores Peruanos” se limita a compartir únicamente los aspectos más destacados de la comunicación hecha por esa fuente, anónima, que reveló el plan de los profesores del Departamento de Filosofía. A continuación, procedemos a citar esos fragmentos:

Siento necesidad de hacer saber sobre el intento de influenciar en el caso contra Danilo Tapia, de parte de algunos profesores de filosofía de la PUCP. Han coordinado para mandar una carta al rector Garatea, para pedirle que apure su decisión sobre la apelación que Danilo ha hecho, después de que lo suspendieran de sus funciones por llegar una denuncia oficial a la comisión contra el hostigamiento. Adjunto la carta.

A mí y otros docentes de filosofía de la PUCP nos parece un intento de desestabilizar el proceso, utilizando la influencia que tienen profesores de gran talla en la universidad. Se intenta apresurar una decisión sin considerar la complejidad del proceso de denuncia, toma de testimonios y recopilación de pruebas.

Los profesores que están llevando este esfuerzo tienen mucho poder en la facultad. Dicen solo pedir un proceso transparente y la celeridad de una apelación que se refiere a fallas procesales, pero en el cuarto párrafo de la carta aluden directamente a apurar las decisiones de fondo sobre el caso mismo: “solicitamos que el Consejo Universitario determine lo más pronto posible si el caso tiene o no méritos”.

A continuación, publicamos la captura de imagen de la mencionada carta de los profesores del Departamento de Filosofía dirigida a Carlos Garatea, rector de la PUCP.

Los firmantes de la misma son los siguientes profesores de filosofía: Fidel Tubino, Diógenes Rosales, Sandro D’Onofrio, Pablo Quintanilla, Adhemir Flores, Cecilia Monteagudo, Franklin Ibáñez, Jonathan Alvarado, Maverick Díaz, Rafael Moreno González, José León Herrera, Rosemary Rizo-Patrón, Raúl Gutiérrez, Miguel Giusti, Álvaro Sebastián León, Víctor Krebs, Úrsula Carrión, Salomón Lerner Febres, Martín Valdez, Gabriel García, Santiago Vera Cubas y Adriana Añi.

 

Palabras finales

En la búsqueda de que el rector tome una decisión final sobre el caso de Danilo Tapia, lo que se pretende a través de la carta —de modo disimulado— es desestimar las pruebas reunidas porque no serían material suficiente para definir un castigo contra Danilo Tapia. En otras palabras, es como negar que ha sucedido un caso de acoso sexual a cargo del profesor imputado, y por eso mismo, también niegan que la víctima sea víctima.

Es un esfuerzo sucio por tapar el proceder ilícito de un profesor quien, a través de numerosos testimonios de alumnas y una acusación formal, se ha revelado ante los ojos de la comunidad universitaria como un depredador sexual que no puede llegar a saciar sus necesidades, que recurre a una alumna tras otra, aprovechando su investidura de profesor y la inexperiencia de vida de las alumnas, seduciéndolas para tenerlas de juguetes sexuales.

Finalmente, lo más lamentable es que ese grupo de profesores está compuesto por profesores de los cursos de ética y filosofía. Debemos cuestionarnos si esos mismos profesores son realmente las personas más apropiadas para sus cargos. En las clases de ética o filosofía pueden hablar del imperativo categórico o el justo medio, pero cuando un coleguita suyo comete actos atroces se le debe encubrir. Tremenda falta de coherencia. Y no son niños aprendiendo de la vida, son profesionales adultos con trayectoria y prestigio. Ellos saben lo que están haciendo.

2 comentarios en «Danilo Tapia, sus crímenes y sus protectores»

  1. Según leí, este había dejado de ser su profesor y eran dos adultos que tenían sexo casual y consensuado. El sexo casual no tendría porqué implicar un vínculo romántico o de responsabilidad afectiva.
    Si luego él le propuso tener otro tipo de relación (una sentimental) y ella aceptó, aún son dos adultos que de forma concensuada establecen vínculos entre sí.
    Finalmente, una relación termina cuando una de las dos personas ya no quiere ser parte de ella y, según leí, ese fue el caso.
    Es bien complicado responsabilizar a un tercero, en este caso una ex pareja, porque uno se siente con baja autoestima o como un objeto, y pretender que sea sancionado.
    Espero que la Comisión actúe de forma sensata sobre este caso.

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