Gary Urton y Luís Jaime Castillo Butters

En su momento, el portal de noticias Mano Alzada recogió las revelaciones del blog de Michael Balter. Gracias a él, hemos encontrado un estrecho vínculo, tanto profesional como personal, entre Gary Urton y Luís Jaime Castillo Butters.

El pasado 2 de junio del 2020, la PUCP emitió un comunicado en el que hacía esfuerzos para no verse manchada por el escándalo sexual que involucraba al antropólogo norteamericano Gary Urton. Dicho pronunciamiento fue emitido y firmado por la Facultad de Letras y Ciencias Humanas junto con el Departamento de Humanidades. Hacían énfasis en que Gary Urton nunca tuvo un vínculo laboral con la PUCP salvo que fue “distinguido” como profesor honorario y que, en tanto que es un eminente peruanista, ha sido invitado a dar charlas sobre su área de especialización.

De acuerdo con palabras del comunicado, el proyecto San José de Moro fue una iniciativa compartida entre la PUCP y la Universidad de Harvard hasta el año 2013, año en que el proyecto pasó a control de la universidad norteamericana. Se cree que en ese año Gary Urton iniciaría su control sobre el proyecto de San José de Moro.

 

La PUCP miente

Contrariamente al comunicado, existe evidencia de la participación de Gary Urton y Luís Jaime Castillo Butters promocionando la Escuela de Campo de San José de Moro más allá del año 2013. El Catálogo de los Grupos de Investigación PUCP 2016 demuestra la mencionada promoción. En ella, Luís Jaime Castillo Butters aparece como “coordinador” mientras que Gary Urton figura como parte de los “otros miembros”.

Años después, ya en julio del año 2019, hubo una charla a la que Gary Urton fue invitado por la Facultad de Letras y Ciencias Humanas. Luís Jaime Castillo Butters figuraba entre los asistentes al evento.

La participación más reciente de Gary Urton en la PUCP fue en mayo del presente del 2020, ya en tiempos que se vivía la pandemia. La especialidad de arqueología invitó al antropólogo norteamericano a dar una disertación sobre los quipus inca por medio de Zoom.

Aparte de la mencionada escuela de campo, Gary Urton y Luís Jaime Castillo Butters participaron en la inauguración de los trabajos del complejo arqueológico de Bandurria.

 

Vínculos muy estrechos

Los lazos entre ambos colegas van más allá del Perú. En el año 2012 Luís Jaime Castillo Butters terminaba de escribir su tesis doctoral gracias a una beca de investigación de Dumbarton Oaks, institución perteneciente a la Universidad de Harvard. En dicho proceso de la tesis de doctorado de Luís Jaime Castillo Butters, Gary Urton ocupaba el prominente rol de Board of Senior Fellow.

En el 2015, la Universidad de Harvard tuvo como invitado a Luís Jaime Castillo Butters en un evento Drones, Photogrammetry and 3D Modeling in Archaeology en la institución donde Gary Urton ostentaba poder.

Cuatro años más tarde, ya en UCLA, Luís Jaime Castillo Butters consiguió su doctorado. Luego, fue nombrado profesor visitante en la Universidad de Harvard, donde trabaja Gary Urton.

Finalmente, en el año 2016, el Ministerio de Cultura, en el cual Luís Jaime Castillo Butters era viceministro, publicó un libro de Gary Urton: Quipus de Pachacamac.

 

Conclusiones

Existen voces de estudiantes que claman mejoras para la especialidad de arqueología, una carrera dominada ampliamente por una presencia masculinamente tóxica. En ella y en la mayoría de casos, resulta difícil el progreso de las mujeres si no es a cambio de favores sexuales. Esta es una de las cosas que deja en claro las revelaciones del blog de Michael Balter, las mismas que se sostienen en las confesiones de varias afectadas.

Las revelaciones de The Crimson permitieron conocer a Gary Urton y sus atrocidades, cosa que desembocó finalmente en que un grupo de activistas de la PUCP acudiera a Michael Balter para revelar las otras atrocidades que cometía Luís Jaime Castillo Butters, “el arqueólogo más poderoso del Perú”.

Como vemos, Luís Jaime Castillo Butters y Gary Urton son colegas. Con ellos se cumple ese popular dicho Dios los cría y ellos se encargan de juntarse, para mal de muchas estudiantes. Ambos comparten ese instinto natural de depredadores sexuales que los convierte en unos acosadores de jovencitas.

Recientemente, Luís Jaime Castillo Butters ha sido limpiado de sus acusaciones por acoso sexual. De esta manera, lamentablemente, se mantiene como profesor dentro del programa de estudios de arqueología de la PUCP, como si nada malo hubiese sucedido.

Lo que acontece —y todos saben— es que existen tratos bajo la mesa, favores que circulan de uno a otro, redes de poder, (en otras palabras, argollas) que Luís Jaime Castillo Butters tenía a su disposición y que le permitían salir indemne de cualquier investigación. La comisión que lo investigó fue una pantomima para que la PUCP no pierda un profesor importante, pero a costo de ningunear los sufrimientos de las alumnas víctimas. Queda claro que para la PUCP es fácil conseguir nuevos estudiantes, pero es difícil conseguir un nuevo profesor con trayectoria y talento. Por eso mismo, optan por quedarse con uno, muy destacado, pero con una inspiración ética de delincuente.

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