No hubo sanción para Luís Jaime Castillo Butters

Otro de los profesores involucrados en casos de acoso sexual —ocurridos al interior de la PUCP— es Luís Jaime Castillo Butters, profesor y arqueólogo de profesión, quien ya en el pasado ocupara cargos importantes en el Ministerio de Cultura del Perú ya que fue ministro y viceministro.

De cómo aquellos casos de acoso salieron a la luz, pues fueron muchos los años de silencio autoimpuesto por las víctimas, Michael Balter tiene mucho qué decirnos. Este es un periodista norteamericano quien a través de un blog se ha tomado el trabajo de reportar sobre varios casos de mala praxis en el ámbito académico a nivel mundial. Es así que en algún momento tenía que tocarle la oportunidad a Luís Jaime Castillo Butters.

 

Michael Balter entra en escena

Michael Balter fue contactado por una profesora de arqueología de la PUCP para revelarle que un arqueólogo peruano, “quizás el más poderoso de los arqueólogos peruanos”, era un conocido acosador sexual, quien incluso había mantenido relaciones con una u otra estudiante, además de ser un hombre vengativo al punto de que nadie deseaba cruzarse en su camino.

La profesora que se comunicó con Michael Balter forma parte de un colectivo de carácter feminista cuyo propósito es eliminar el acoso sexual y crear un ambiente más amigable para las mujeres de la arqueología. Dicho grupo cuenta con un notable número de seguidores y personas que lo respaldan. Es así como las integrantes de ese grupo entablaron comunicación con Michael Balter para revelarle sus ingratas experiencias con Luís Jaime Castillo Butters.

Según Michael Balter, Luís Jaime Castillo Butters debió empezar a tener relaciones sexuales con alumnas suyas probablemente desde 2003, año en que empezó a dirigir la escuela de campo de San José de Moro (Perú). Incluso existe la referencia de que durante su primer matrimonio tuvo un par de aventuras con estudiantes suyas. Entre estas hubo una estudiante francesa de doctorado, quien hacía en Lima su investigación de tesis, y a la cual Luís Jaime Castillo Butters solía llamarla “mi mujer”.

Aparte de esto, los testimonios cuentan que la escuela de campo solía ser un espacio en que la ingesta de bebidas alcohólicas era abundante; además, se propiciaba un ambiente sexista en el que se solía hablar mucho de los cuerpos de las mujeres. Esto representaba un ambiente difícil para varias de las estudiantes.

 

Réplicas y dúplicas

Como consecuencia de estas revelaciones, quedaba por parte de Luís Jaime Castillo Butters una respuesta. El abogado del reputado arqueólogo envió una carta notarial en la que notificaba a Michael Balter sobre el inicio de procedimientos legales en su contra y lo invitaban a retractarse públicamente por las cosas expresadas sobre Luís Jaime Castillo Butters. El espíritu revanchista del arqueólogo más poderoso del Perú se hacía presente.

Posteriormente apareció una entrevista del diario Perú 21 en la que Luís Jaime Castillo Butters tuvo la oportunidad de expresarse sobre la situación y que hiciera las aclaraciones respectivas. Estas no fueron sino parte de su defensa ante las acusaciones. Posteriormente, una agrupación de estudiantes de arqueología, de tendencia feminista, se encargaría de rebatir uno por uno todos los argumentos de Luís Jaime Castillo Butters. El texto apareció publicado en el blog de Michael Balter tanto en inglés como en español.

 

Los testimonios de acoso sexual

Entre los testimonios más resaltantes que Michael Balter recibió aparecen las palabras de dos profesoras y cinco alumnas. Estos sirvieron como sustento para que la Comisión Especial para la Intervención frente al Hostigamiento Sexual en la Universidad dé inicio a una investigación por el agravio a ciertas alumnas de la especialidad de Arqueología por parte de Luís Jaime Castillo Butters. Eso aconteció el 30 de junio de 2020.

 

La labor de la Comisión Especial

El 23 de noviembre de 2020 la Comisión Especial presentó su “Informe Final de la Investigación de Oficio”. Durante casi cinco meses escucharon testimonios, contactaron a Michael Balter, interrogaron a Luís Jaime Castillo Butters aparte de otras cosas pertinentes a la materia.

Sin embargo, a pesar de la abundancia de los testimonios expuestos, provenientes de diversas agraviadas, la Comisión Especial expresa que no puede sancionar al profesor. El Reglamento para la Prevención e Intervención en los casos de Hostigamiento Sexual entró en vigencia el 11 de marzo de 2016. Las conductas de acoso de Luís Jaime Castillo Butters ocurrieron entre los años 2007 y 2013. Por eso mismo, la Comisión Especial señala que los actos presuntamente cometidos sucedieron “antes de la entrada en vigencia del Reglamento”. Es así que la Comisión Especial no está facultada para dar inicio a un proceso disciplinario contra Luís Jaime Castillo Butters.

Finalmente, en las conclusiones expuestas, la Comisión Especial “recomienda” a las autoridades universitarias dar apoyo y seguridad para que, quienes deben expresar sus testimonios referentes a este caso, se sientan en un espacio seguro y confiable. Luego, las conclusiones van dirigidas a que las autoridades de la facultad garanticen un espacio libre de violencia y discriminación para los estudiantes. Además, que las excursiones o salidas de campo sean realizadas siguiendo protocolos especiales para evitar la problemática presentada en la escuela de campo de San José de Moro.

 

Nuestras conclusiones

La Comisión Especial señala que existen “indicios de hostigamiento sexual”, eso es más claro que el agua. Sin embargo, a pesar del detalle técnico que no permite sancionar a Luís Jaime Castillo Butters, la Comisión Especial da la sensación de que existiera en vano. De esa manera, la PUCP reduce al grado de sospechas una verdad a voces. Según una de las informantes de Michael Balter, la mala reputación de Luís Jaime Castillo Butters era extendida y bien conocida.

En estos casos de acoso sexual hay que considerar que la víctima —más aun si es una mujer— puede tardar mucho para asimilar la experiencia y convertirse en capaz de poder acusar a su agresor. El asunto se vuelve más álgido aún si consideramos que Luís Jaime Castillo Butters es un sujeto poderoso y vengativo. Esto lo convierte en un ser intimidatorio y con capacidad para amedrentar a cualquiera, en especial a jóvenes alumnas.

En el futuro, la comisión investigadora podría expresar su incapacidad para sancionar a un acosador sexual de la PUCP apoyándose en cualquier argucia jurídica con tal de mantener intacto el prestigio de la universidad y amparando a los acosadores. Así, podría seguir contando en su plana docente con profesionales de alto nivel, pero de escaso o nulo nivel de moral al mismo tiempo capaces de maltratar a los estudiantes de cualquier manera.

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