Quinto testimonio contra César Monterroso

El pasado 19 de octubre apareció un quinto testimonio contra César Monterroso. El medio que hizo la mencionada revelación fue —una vez más— la página de Faceboook “Profesores Acosadores Peruanos”. Como era de esperarse, la publicación suscitó muchas reacciones y comentarios.

En resumen, el sentimiento era unánime: que Pamer Academias debería tener cuidado con este tipo de personajes y que, curiosamente, al igual que otros acosadores desenmascarados, César Monterroso también tenía vínculos con la PUCP, cosa que pone en peligro a otras jóvenes estudiantes.

De acuerdo con la víctima, esta afirma que conoció a César Monterroso a finales del 2016. La estudiante en cuestión no solía conversar mucho con otros alumnos; por eso mismo, se sentada en las carpetas de atrás y solo le interesaba leer, lo que motivaba que los profesores le hablaran continuamente. Sin embargo, sopesando las cosas, el comportamiento de César Monterroso era el de un acosador.

A pesar de que la víctima no se vestía de un modo provocativo (solía usar ropa ancha), en varias situaciones el profesor acosador le tocaba la pierna o la espalda a la alumna. Además, le hacía comentarios sobre sus ojos, las facciones de su cara, diciéndole que era atractiva.

Cierto día, ante los acosos de César Monterroso, la alumna le confesó que era lesbiana. A continuación, y por varias veces, el profesor la desafiaba aseverando que la alumna, a esa edad, no podía estar segura de eso.

Un día, tras un examen, César Monterroso le solicitó a la alumna su número telefónico, exigiéndole que lo apuntara en el examen, y que no aceptaría la evaluación si la alumna no apuntaba su número telefónico. La víctima, asustada, actuó como el profesor lo exigía.

Conforme esta víctima comenzó a conocer otros alumnos en la academia Pamer, estos nuevos amigos se sentaban alrededor de la víctima a fin de protegerla de los acosos de César Monterroso.

La víctima revela que no respondía a los mensajes de WhatsApp de este profesor acosador. Ante esto César Monterroso no se daba por vencido: esperaba a la víctima al final de las clases, o pasaba por las ventanas del aula solicitándole un encuentro a fin de hablarle de un libro o una película interesante.

La tutora de la víctima notó lo que acontecía entre el acosador, César Monterroso, y la víctima, quien ha decidido mantener su nombre en secreto. Como consecuencia de esto, la tutora de la clase enfrentó al mencionado profesor para que deje de acosar a la alumna.

Finalmente, la víctima termina de relatar su testimonio afirmando que supo de los acosos de César Monterroso a otras alumnas de Pamer, e incluso que les tomaba fotos “quién sabe para qué”, dice la víctima de acoso. Lo califica, además, de morboso antes que misterioso. Las veces que se cruzaba con César Monterroso se asustaba por su mirada y sonrisa. Para la víctima, este profesor esconde su actitud de acosador mostrándose como alguien capaz de “enseñarles más cosas a las alumnas”.

El sentir de los seguidores de la página “Profesores Acosadores Peruanos” apunta a exigirle cuentas a Pamer Academias, a fin de que no proteja más a este César Monterroso por ser acosador. A través de los cinco testimonios se ha visto de que existiera una suerte de protección, dentro de la jerarquía Pamer, ya que César Monterroso puede acosar allí con total libertad.

En cuanto a la PUCP, esta debería tomar cartas en el asunto ya que es un sujeto que tiene la libertad para ingresar al campus universitario, lo cual representa una amenaza más para las estudiantes, más allá de su filiación con una academia Pamer o no y en aras de un campus libre de acosadores y realmente seguro para las estudiantes mujeres.

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