Tercer testimonio contra César Monterroso

De acuerdo con la página de Facebook “Profesores Acosadores Peruanos”, existe un tercer testimonio de una alumna que acusa a César Monterroso, profesor en Pamer Academias y jefe de práctica en la PUCP, que fue publicado el 14 de octubre.

La víctima cuenta que estudió en una academia Pamer para ingresar a la Universidad Católica. César Monterroso se le acercaba, bajo cualquier excusa, para iniciar una conversación: por si la alumna tenía alguna duda o si podía ayudarla en algo durante las clases.

Posteriormente, la chica manifiesta que el profesor César Monterroso empezó a tener una fijación especial en la ropa de la alumna. Cierto día, le dijo: “¿ese polo no te queda muy apretado?” La alumna solía asistir con polos muy pegados al cuerpo con letras a la altura del busto. Después, el profesor preguntó: “¿qué dice tu polo? A ver enséñame”. En un principio, la alumna lo tomo como una pregunta común.

Sin embargo, para malestar de la víctima, esto se hizo costumbre en César Monterroso, quien en las siguientes clases se acercaba a la víctima a preguntarte sobre sus polos aun cuando la alumna vestía una casaca. En otros términos, el profesor acosador esperaba que la acosada le permitiera ver la forma de sus senos marcada por la ropa. A raíz de eso, la alumna cambió su estilo de vestir.

Finalmente, la alumna acosada deja unas revelaciones que son de terror. Afirma que a nivel de Pamer Academias los acosadores no se limitan a César Monterroso, sino que también aparecen otros profesores, otros tutores, con diversas maneras de engañar a las alumnas para seducirlas y obtener un provecho sexual de ellas.

El problema aquí recae sobre esos otros profesores y otros tutores. Según hemos podido averiguar, una buena parte del personal de Pamer Academias, en especial lo que concierne a la preparación preuniversitaria con miras al ingreso a la PUCP, proviene de esa universidad.

Entonces, como deducción, tenemos a estudiantes o profesionales de la Universidad Católica como gente capaz de aprovecharse de jovencitas, muchas de ellas menores de edad, para satisfacer sus deseos sexuales, aun sabiendo que están incurriendo en un delito. Realmente algo peligroso para las futuras alumnas de la Pamer y de la Universidad Católica. Además, un punto más en contra para la mellada reputación de la PUCP.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *